La legislación que regula la atención de la salud mental en Argentina podría tener modificaciones. La Cámara alta aprobó una nueva propuesta con 42 votos a favor y 21 en contra, pero el texto todavía no tiene aprobación definitiva: deberá regresar a Diputados para continuar su tratamiento.
Uno de los puntos que generó mayor discusión fue el sistema de internaciones. Finalmente, se mantuvo la prohibición de construir nuevos manicomios y se ratificó que la hospitalización debe ser una alternativa excepcional, utilizada cuando no existan opciones ambulatorias que ofrezcan mejores resultados. Para las internaciones sin consentimiento, se exigirán evaluaciones profesionales y la comprobación de un riesgo grave para la integridad de la persona o de terceros, con intervención judicial.
La propuesta también introduce cambios en la organización de los servicios. Plantea equipos integrados por distintas especialidades, habilita consultas psiquiátricas a distancia en zonas donde falten profesionales y establece mecanismos para planificar la salida de los pacientes desde el comienzo de la internación. Además, incorpora disposiciones particulares para la atención de menores de edad.
Otro aspecto central es el compromiso de Nación de brindar recursos técnicos y económicos a las provincias para mejorar la atención, ampliar los dispositivos comunitarios y fortalecer los equipos de salud. Durante el debate, distintos legisladores advirtieron sobre la importancia de garantizar el presupuesto necesario para que las modificaciones puedan aplicarse.