Un operativo de fiscalización realizado en una carnicería de Campo Quijano terminó con el retiro de más de 100 kilos de productos cárnicos que no reunían las condiciones necesarias para ser comercializados.
El procedimiento se llevó adelante en un comercio ubicado sobre avenida 9 de Julio. Allí, efectivos de la División Rural y Ambiental de El Carril, junto con personal de Bromatología municipal, controlaron la mercadería y solicitaron la documentación correspondiente.
Durante la inspección se constató que la responsable del local no contaba con los comprobantes sanitarios que permitieran acreditar el origen y la procedencia de la carne. Luego, Bromatología determinó que los productos, tanto vacunos como de pollo, no eran aptos para el consumo humano.
Ante las irregularidades detectadas, la propietaria fue infraccionada y se dispuso el decomiso de la mercadería. Los productos retirados fueron trasladados a la Estación de Fauna Autóctona, por disposición de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable.