El mercado financiero argentino arrancó la semana con nuevas señales de tensión. El riesgo país, elaborado por JP Morgan, avanzó hasta los 628 puntos y acumuló una suba de 100 unidades en apenas siete días, mientras los bonos soberanos y las acciones argentinas que cotizan en Wall Street volvieron a operar con fuertes bajas.
Durante la jornada, el indicador llegó a superar los 640 puntos antes de moderar el avance sobre el cierre. Con este movimiento, acumula una suba del 22,3% en septiembre y se mantiene cada vez más lejos de los niveles cercanos a los 400 puntos registrados en julio.
El escenario estuvo acompañado por una nueva caída de los títulos argentinos en dólares, que retrocedieron cerca de 1,4%. En Wall Street, varias acciones de empresas argentinas también terminaron en terreno negativo, con pérdidas que en algunos casos superaron el 8%.
Entre los factores que explican la presión sobre los activos locales aparecen tanto el contexto internacional como cuestiones internas. Analistas señalaron el impacto de los mayores rendimientos de los bonos estadounidenses, la volatilidad global y el precio del petróleo, mientras que a nivel doméstico también pesan las dudas sobre la actividad económica y el escenario político de cara a las próximas elecciones.
A este panorama se suma el comportamiento del mercado cambiario. El dólar minorista cerró en $1.545, mientras que el Banco Central informó compras por US$11 millones y acumula US$243 millones adquiridos durante septiembre. Desde el mercado advierten que una menor oferta de dólares en los próximos meses podría agregar presión si la demanda continúa en aumento.