El Senado dio media sanción al nuevo régimen para los biocombustibles y giró la iniciativa a la Cámara de Diputados. La votación terminó con 41 votos a favor y 25 en contra.
Entre los principales cambios previstos, el corte obligatorio de biodiésel en el gasoil pasaría del 7,5% al 10%, mientras que el bioetanol en las naftas subiría del 12% al 15%. Los nuevos porcentajes comenzarían a aplicarse un año después de la eventual sanción de la ley.
El proyecto generó diferencias entre representantes de distintas provincias, especialmente por el impacto del nuevo esquema sobre las pequeñas y medianas empresas del sector. La iniciativa también establece cambios en la comercialización y plantea una transición hacia un mercado con mayor competencia.