En una sesión donde el Senado entendió la importancia de apoyar a las instituciones que salvan vidas, el único que decidió plantarse en la vereda de enfrente fue el senador Roque Cornejo. Se aprobó el comodato de tierras para el Club Deportivo Tigres, un espacio fundamental que saca a los chicos de la calle, les da un futuro y los contiene a través del deporte. Pero para este senador, eso parece no tener valor.
Mientras todos los legisladores vieron una oportunidad para apostar por la inclusión social y la juventud, Roque Cornejo prefirió levantar la mano para frenar el progreso de un club social y deportivo.