El escenario político de Estados Unidos dio un giro tras las elecciones legislativas de medio término. El Partido Demócrata consiguió imponerse en la disputa por el Congreso y desplazó a los republicanos de las mayorías que mantenían en el Senado y la Cámara de Representantes. El resultado representa un duro golpe para Donald Trump, que deberá afrontar la última parte de su mandato con una oposición fortalecida.
La jornada electoral dejó resultados inesperados en territorios históricamente republicanos. Texas, Kansas, Carolina del Norte y Carolina del Sur estuvieron entre los estados donde los demócratas consiguieron victorias destacadas. En Florida, en cambio, el oficialismo logró sostener sus posiciones, aunque con diferencias mucho más ajustadas que en elecciones anteriores. Otro dato relevante fue el triunfo de Gina Hinojosa en Texas, que la convirtió en la primera mujer hispana en alcanzar la gobernación estatal.
Ante el nuevo panorama, Trump manifestó que está dispuesto a reconocer los resultados y buscar acuerdos con sus adversarios políticos. Sin embargo, la pérdida de ambas cámaras limitará su margen de acción: la oposición tendrá mayor capacidad para frenar iniciativas, condicionar decisiones legislativas y promover investigaciones sobre su gestión. El desenlace también es seguido con atención desde Argentina, debido al vínculo político que el presidente Javier Milei mantiene con la Casa Blanca.