Desde este lunes entró en vigencia en toda la provincia de Salta el nuevo Código Procesal Penal, establecido por la Ley 8520, que incorpora el sistema acusatorio adversarial para transformar el funcionamiento de la justicia.
La reforma impulsa un modelo basado en audiencias orales y decisiones más rápidas, con el objetivo de reducir los tiempos de los procesos. En este esquema, los fiscales y defensores asumen un papel protagónico en la investigación y presentación de pruebas, mientras que los jueces pasan a desempeñar un rol de control.
Entre los cambios más importantes, se incluyen audiencias más ágiles y concentradas, lo que permitirá avanzar con mayor celeridad en las causas, especialmente aquellas con personas detenidas. Además, se refuerza el lugar de la víctima dentro del proceso penal.