La asesora del Distrito Judicial 7 del Centro, Carina Quinteros, confirmó un incremento en las denuncias por situaciones de maltrato infantil. Explicó que los casos pueden incluir violencia física o psicológica, negligencia, explotación y abuso sexual, incluso dentro del propio entorno familiar.
Las escuelas y los centros de salud, tanto públicos como privados, tienen la obligación de informar cuando detectan posibles situaciones de vulneración de derechos de niños y niñas. Además, cualquier persona puede denunciar ante la Secretaría de Niñez, la Oficina de Violencia Familiar, la Policía o comunicándose con la Línea 102.
Quinteros señaló que quienes realizan una denuncia pueden solicitar la reserva de su identidad si temen quedar expuestos. Ante una situación de violencia dentro del hogar, se busca priorizar la protección del niño y, cuando es posible, apartar al presunto agresor en lugar de retirar al menor de su entorno.
La funcionaria también destacó la importancia de que vecinos, familiares, docentes y otras personas cercanas actúen ante señales de alerta. La colaboración de quienes conocen los hechos puede resultar fundamental para intervenir a tiempo, esclarecer las situaciones y garantizar la protección de los niños.