En el marco del proceso por la muerte de Mercedes Kvedaras, la defensa de José Eduardo Figueroa pidió este miércoles una condena de 10 años y rechazó que el hecho sea encuadrado como femicidio.
Durante su exposición, los abogados Juan Casavella Dávalos y Gabriela Martínez argumentaron que no existió violencia de género sostenida, y que los conflictos señalados no formaron parte de un patrón.
Además, sostuvieron que la víctima tenía autonomía personal y cuestionaron tanto las pruebas presentadas por la fiscalía como los testimonios de la querella, a los que calificaron como inconsistentes.