El Ejecutivo nacional decidió no avanzar con el pedido de ATE para suspender las actividades de la administración pública durante la semifinal del Mundial entre Argentina e Inglaterra. Según fuentes oficiales, la medida no forma parte de la agenda del Gobierno.
El gremio había solicitado un cese de tareas desde el mediodía para trabajadores de la Administración Pública Nacional, organismos descentralizados, entes públicos y empresas estatales, argumentando que el encuentro deportivo tendría un impacto especial para la sociedad.
Desde Nación aclararon que no habrá una disposición general y que cada dependencia podrá definir su modalidad de trabajo según sus propias necesidades. En tanto, ATE había pedido que se mantuvieran guardias mínimas en sectores considerados esenciales.