El exintendente de Aguas Blancas, Carlos Alfredo “Conejo” Martínez, fue enviado a prisión preventiva por dos meses en el marco de una investigación federal por presunto lavado de activos. El juez de Garantías de Orán, Gustavo Montoya, resolvió que sea alojado en el penal salteño de Villa Las Rosas y estableció seis meses para el desarrollo de la causa.
Uno de los puntos centrales que tuvo en cuenta la fiscalía fue la situación de Martínez antes de su detención. Según la acusación, permaneció prófugo desde el sábado, cuando se desplegaron 32 allanamientos que derivaron en la detención de once personas. Los investigadores sostienen que habría recibido información anticipada sobre los operativos y advierten sobre la posibilidad de que vuelva a evadir a la Justicia.
La defensa intentó frenar el encarcelamiento con argumentos vinculados a su estado de salud y a las cirugías que tuvo en la cabeza. No obstante, el planteo no prosperó: la certificación médica presentada tenía cuatro meses de antigüedad y la fiscalía incorporó informes que señalaban que su recuperación había sido exitosa. También se mencionaron su capacidad económica, sus vínculos en la zona y la facilidad para cruzar hacia Bolivia como factores que podrían favorecer una fuga.
La investigación busca determinar si existió una organización que utilizaba empresas y contrataciones municipales de Aguas Blancas para dar apariencia legal a fondos provenientes de actividades delictivas, entre ellas el narcotráfico y el contrabando. Además, la fiscalía atribuye a Martínez un presunto rol de liderazgo y analiza posibles maniobras vinculadas con la compra de votos en 2023. Se trata de acusaciones que deberán esclarecerse durante el proceso judicial.