Los ocho cachorros de pitbull y sus dos padres, rescatados en abril de un criadero clandestino del barrio Mosconi, fueron adoptados de manera responsable. Los animales permanecieron bajo resguardo municipal y recibieron atención veterinaria antes de ser entregados a sus nuevas familias.
Según informó Pablo Díaz, director general del Centro de Adopciones, los cachorros fueron adoptados por distintas familias, mientras que sus padres fueron recibidos juntos por un matrimonio. Previamente, todos atravesaron un proceso de recuperación sanitaria y adaptación de comportamiento.
Desde la Municipalidad destacaron la importancia de promover la adopción responsable y la denuncia de situaciones de maltrato o explotación animal. También remarcaron que sumar un animal al hogar implica asumir un compromiso permanente con su cuidado.