A partir del 5 de septiembre, comenzará a funcionar en Salta el Régimen Penal Juvenil, que establece un sistema específico para adolescentes de entre 14 y 17 años que sean acusados de cometer delitos.
La provincia registra habitualmente entre 800 y 900 denuncias por año vinculadas a adolescentes. Entre los delitos que generan mayor cantidad de investigaciones se encuentran los abusos sexuales.
El nuevo régimen contempla diferentes medidas de acuerdo con la gravedad de cada hecho. Entre las alternativas se encuentran amonestaciones, prohibiciones de acercamiento o de conducir, tareas comunitarias y monitoreo electrónico. Para los casos más graves, se prevén penas de hasta 15 años de prisión.
Los adolescentes deberán permanecer separados de los adultos y no podrán ser alojados en la Unidad Carcelaria N.º 1 ni en alcaidías comunes. Para su seguimiento se prevé un abordaje territorial con profesionales de psicología y trabajo social, que evaluarán la situación particular de cada joven.
El objetivo del régimen es promover la responsabilidad penal, además de garantizar herramientas vinculadas con la educación, la resocialización y la posterior reinserción social.