En el 239° aniversario del nacimiento del Gral. Martín Miguel de Güemes, el vicegobernador Antonio Marocco encabezó los actos oficiales al pie del monumento que evoca la figura del prócer.

En la oportunidad, Marocco expresó: “Güemes tuvo un contexto histórico complicado. Lo mismo que pasa ahora entre el poder central y lo que nos cuesta a las provincias argentinas hacer entender lo que nos pasa a quienes creen que somos ciudadanos de segunda”.

La actividad inició con el izamiento del Pabellón Nacional y de la bandera provincia. A continuación, se colocó una ofrenda floral al pie del monumento, y se entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino y el Himno al General Güemes, interpretados por la banda militar Cnel. Bonifacio Ruiz de los Llanos.

Luego de la invocación religiosa a cargo del vicario de la Catedral Basílica de Salta, presbítero Javier Romero, el vicepresidente de la Agrupación Tradicionalista Gauchos de Güemes, Nicolás Ruiz de Huidobro, se dirigió a los presentes e hizo una síntesis de los hechos más salientes de la vida del General. Finalmente, miembros de fortines y agrupaciones gauchas desfilaron a caballo.

Estuvieron presentes los ministros Mario Peña, de Turismo y Deportes, y Martín de los Ríos, de Producción y Desarrollo Sustentable; la presidenta de la Corte de Justicia de Salta, Teresa Ovejero, y la vicepresidenta Segunda, Adriana Rodríguez Faraldo; el presidente del Concejo Deliberante de Salta, Darío Madile; comandante de la V Brigada de Montaña Cnel. My. Sebastián Ibáñez; el presidente de la Agrupación Tradicionalista Gauchos de Güemes, Julio de los Ríos; el secretario de Modernización Martín Güemes y Martín Güemes Arruabarrena, descendientes del General; legisladores, funcionarios provinciales y municipales y fuerzas de seguridad.

«Analizar a Güemes sólo en lo militar nos deja sin cubrir otros aspectos importantes y decisivos de su vida”

Nicolás Ruiz de Huidobro, vicepresidente de la Agrupación Tradicionalista Gauchos de Güemes, fue el único orador del acto oficial.

A continuación, el discurso completo:

Hoy recordamos la aparición a la faz de la tierra de una figura que marcó la historia de nuestra independencia. Un 8 de febrero de 1785 nacía en Salta nuestro héroe máximo, uno de los padres de la patria, el general Martin Miguel de Güemes. Hijo de Don Gabriel de Güemes Montero y Doña María Magdalena de Goyechea y la Corte, siendo bautizado en la iglesia matriz de Salta el 9 de febrero de 1785. Desde temprana edad abrazó la carrera de las armas, y así a los 14 años sentó plaza como cadete en la Compañía del Regimiento Fijo de Buenos Aires destacado en Salta en 1799, con el mismo baja a Buenos Aires en 1801 y Montevideo en 1803. Se destaco durante las invasiones inglesas de 1806 y 1807 con la formidable toma de la Justina, hazana única en el mundo de abordaje y toma de una nave con una carga de caballería.

Después vino Suipacha, la primera victoria de la patria naciente, donde fue artífice del triunfo con tropas salteñas, chicheñas y tarijeñas agregadas al ejército enviado desde Buenos Aires, ignorado en el parte de Guerra por las autoridades del puerto. Desde allí en adelante, toda una vida dedicada a alcanzar la tan preciada libertad de los pueblos americanos.

Analizar a Güemes sólo en lo militar nos deja sin cubrir otros aspectos importantes y decisivos de su vida. Güemes representa la figura señera y con perfil americano, noble por su estirpe pero que amo al humilde como ninguno. Se identificó con él, vivió sus costumbres y sostuvo sus ideales, comprendió la pobreza siendo pobre y sufrió privaciones, las inclemencias del tiempo y las amarguras de una vida dedicada a liberar a su patria. Se identificó con su tierra, esa tierra gaucha defendida por sus hombres a pecho descubierto sin más armas que su empuje y su coraje.

Fue un estadista y el primer gobernador elegido por el voto popular en las Provincias Unidas del Rio de la Plata. Joaquín Castellanos decía del Güemes Político: “Fue un psicólogo, un político de vuelo, un militar con dotes naturales y sobre todo un caudillo, caudillo en el sentido de conducción de muchedumbres, conductor con sentido democrático que tuvo como objetivo fundamental la libertad”.

No fue un caudillo localista, fue un jefe de Estado, el primero que desde el norte afirmo la solidaridad nacional. Fue un precursor de las modernas reivindicaciones sociales: un ejemplo de ello, el Fuero Gaucho. Como militar fue un estratega muy especial que combinó el sistema de la guerra de recursos y sorpresas.

Así, en una apretada síntesis, intentando definir a nuestro héroe máximo, el mejor legado para recordarlo en este día de su natalicio es parafrasear los versos de Juan Carlos Davalo:

«¡Padre Salteño! Por la espalda herido, huyendo, desangrándote, en la oscura Senda del Chamical no quiero verte. Sino de aquí, ya de vuelta del olvido, viva tu figura, con que tu gloria, triunfa de la muerte.

¡Viva el General Güemes! ¡Viva la Patria!».

 

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