El Gobierno nacional enviará al Congreso un nuevo proyecto para actualizar la Ley de Salud Mental vigente desde 2010, con el objetivo de revisar el funcionamiento del sistema y adecuarlo a las necesidades actuales.
La iniciativa busca introducir cambios en la normativa que regula la atención en salud mental en todo el país.
Sin embargo, desde distintos sectores señalan que uno de los principales desafíos no está únicamente en la ley, sino en la falta de recursos para garantizar su correcta aplicación.
En ese contexto, advierten que persisten dificultades en la atención de pacientes y en el acceso a espacios adecuados para tratamientos e internaciones, especialmente en casos vinculados a consumos problemáticos y patologías complejas.