La investigación por la muerte de Vicente Osvaldo Cordeyro llegó a su fin luego de un año de análisis y peritajes. La Fiscalía salteña resolvió cerrar las actuaciones al considerar que no existían pruebas que indicaran la intervención de otras personas en el fallecimiento del excomisario, cuyo cuerpo fue encontrado el 11 de octubre de 2025 en el cerro Elefante, en San Lorenzo. Los estudios forenses establecieron que murió por asfixia por ahorcamiento y no detectaron lesiones defensivas que permitieran sostener la hipótesis de un homicidio.
Para reconstruir sus últimos movimientos, los investigadores examinaron más de 30 cámaras de seguridad y reunieron pruebas testimoniales, médicas y criminalísticas. Los registros permitieron seguir el recorrido de Cordeyro desde la ciudad de Salta hasta San Lorenzo, donde dejó estacionado su Volkswagen Suran gris antes de dirigirse a pie hacia el cerro. Además, los análisis genéticos y las pericias sobre la soga utilizada aportaron elementos que, junto con el resto de las evidencias, llevaron a descartar la participación de terceros. La investigación también determinó que el incendio que afectó unas 4,5 hectáreas del cerro el 9 de octubre de 2025 habría sido iniciado por el propio excomisario, a partir de rastros de acelerantes y elementos vinculados con la compra de alcohol etílico.
Durante el proceso también se examinaron aspectos de la vida personal de Cordeyro y su relación con la causa por el crimen de Jimena Salas, en la que estaba investigado el exesposo de su hija. El análisis de su teléfono permitió identificar comunicaciones familiares y contactos con integrantes de la fuerza policial relacionados con esa investigación, además de información que había aportado sobre los hermanos Saavedra. Tras completar las medidas pendientes y evaluar las distintas pruebas, la Unidad Fiscal dispuso desestimar las actuaciones vinculadas con su muerte y archivar las relacionadas con el incendio, al concluir que no había elementos para atribuir responsabilidad penal a terceras personas.