La falta de nuevos proyectos y el cierre progresivo de obras habitacionales generan preocupación entre las empresas constructoras de Salta. Juan Carlos Segura, titular de la Cámara de la Construcción provincial, advirtió que el panorama sigue siendo crítico y puso en duda que el sector pueda recuperarse en el corto plazo.
Uno de los principales problemas es la caída del empleo: según estimó el dirigente, la actividad perdió entre el 60% y el 70% de sus trabajadores en la provincia. A esto se suma que varias viviendas ejecutadas con financiamiento provincial están llegando a su etapa final, sin que haya garantías de nuevos proyectos para sostener los puestos laborales.
Aunque el INDEC informó que la construcción creció un 0,4% en agosto frente al mes anterior, el indicador también mostró una baja del 4,4% respecto del mismo mes del año pasado. Segura consideró que ese pequeño avance no alcanza para hablar de una mejora y aseguró que las empresas dependen principalmente de los trabajos impulsados por el Gobierno provincial y los municipios. “No veo ninguna luz en el camino”, afirmó.
De cara al próximo año, el sector espera que se concreten iniciativas para recuperar escuelas, hospitales y centros de salud. Sin embargo, el empresario sostuvo que, para que esas obras comiencen en 2027, las licitaciones deberían ponerse en marcha con anticipación. También cuestionó los aumentos de los peajes y la falta de mantenimiento vial, mientras analiza alternativas comerciales para sostener su empresa sin tener que vender sus equipos.