La situación salarial en el ámbito científico y universitario atraviesa uno de sus momentos más críticos en Argentina. Un relevamiento reciente advierte que gran parte de los docentes de universidades nacionales ya no logra cubrir el costo de la canasta básica total, lo que los posiciona por debajo de la línea de pobreza.
Los datos surgen a partir de estimaciones basadas en los valores publicados por el INDEC, que mide el ingreso mínimo necesario para afrontar gastos esenciales como alimentación, transporte, salud e indumentaria. En este escenario, los salarios del sector académico muestran un fuerte retraso frente al aumento sostenido del costo de vida.
El panorama también alcanza a los investigadores del CONICET, cuyos ingresos se encuentran apenas por encima del umbral mínimo. Especialistas del ámbito científico advierten que, si no se producen actualizaciones salariales en el corto plazo, la totalidad del sistema podría quedar por debajo de la línea de pobreza en los próximos meses.
Desde distintos espacios académicos y gremiales señalan que esta pérdida del poder adquisitivo no solo afecta las condiciones de vida de quienes trabajan en ciencia y educación, sino que además pone en riesgo la continuidad de investigaciones, la formación de nuevos profesionales y la capacidad del país para sostener su desarrollo científico y tecnológico.