Un nuevo estudio internacional sobre el Alzheimer temprano incluirá participación argentina con el objetivo de investigar cómo comienza la enfermedad muchos años antes de que aparezcan los primeros síntomas. Especialistas señalan que los cambios cerebrales vinculados con esta forma de demencia pueden iniciarse incluso dos décadas antes de que se manifiesten los problemas de memoria.
La investigación forma parte de un proyecto global que reúne a científicos de distintos países para analizar las etapas iniciales de la enfermedad y mejorar las estrategias de prevención. El objetivo central es estudiar a personas de entre 45 y 50 años, una franja etaria en la que ya podrían detectarse señales biológicas del Alzheimer aunque los pacientes todavía no presenten síntomas evidentes.
Los investigadores explican que el Alzheimer es la forma más común de demencia en el mundo y representa entre el 60 y el 70 por ciento de los casos. Se caracteriza por un deterioro progresivo de las funciones cognitivas, especialmente la memoria, además de afectar la capacidad de razonamiento, el lenguaje y la orientación.
En los últimos años, la ciencia avanzó en la identificación de marcadores tempranos de la enfermedad. Entre ellos se encuentran la acumulación de proteínas anormales en el cerebro, como la beta amiloide y la tau, que pueden comenzar a desarrollarse décadas antes del diagnóstico clínico.
El estudio busca comprender mejor ese proceso silencioso para intervenir de manera más temprana. Para ello se analizarán factores genéticos, biomarcadores en sangre y cambios en el funcionamiento del cerebro que podrían anticipar el desarrollo de la enfermedad.
Especialistas que participan del proyecto remarcan que detectar estas alteraciones en etapas tempranas permitiría diseñar tratamientos preventivos y estrategias de cuidado que retrasen o incluso eviten la aparición de la demencia.
Actualmente se estima que más de 55 millones de personas viven con algún tipo de demencia en el mundo y se prevé que esa cifra aumente en las próximas décadas debido al envejecimiento de la población. Por eso, los científicos consideran que avanzar en la detección precoz del Alzheimer es uno de los mayores desafíos de la medicina en materia de salud pública.