El Ministerio de Salud de la Nación confirmó un incremento preocupante de casos de tos convulsa —también conocida como coqueluche o tos ferina— en distintos puntos del país. Según el Boletín Epidemiológico Nacional, entre 2024 y 2025 los contagios aumentaron un 132%, y ya se registraron al menos cinco fallecimientos de niños pequeños, la mayoría menores de dos años.
Pediatras e infectólogos advierten que el brote está directamente vinculado con la caída de las coberturas vacunales, una tendencia que se viene observando desde la pandemia. “Estamos viendo una reemergencia de enfermedades que estaban controladas. La baja en la vacunación deja a los bebés desprotegidos y favorece la transmisión”, explicó Roberto Debbag, presidente de la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica.
La tos convulsa es una infección respiratoria causada por la bacteria Bordetella pertussis y se caracteriza por accesos intensos de tos que pueden provocar asfixia, vómitos y apnea en los lactantes. Aunque puede afectar a personas de cualquier edad, los cuadros graves se concentran en menores de seis meses que aún no completaron su esquema de vacunación.
Ante el aumento de casos, especialistas insisten en revisar los carnets y aplicar las dosis de la vacuna triple bacteriana, incluida en el calendario nacional. También recuerdan la importancia de la vacunación en embarazadas, que transmite protección al recién nacido durante sus primeros meses de vida.
Las autoridades sanitarias reforzaron la vigilancia epidemiológica y recomiendan acudir al médico ante síntomas persistentes de tos, especialmente en niños y niñas. El llamado es claro: recuperar los niveles de inmunización es clave para frenar el avance de enfermedades que ya habían sido controladas.