Un fenómeno meteorológico inusual alteró de manera repentina la jornada de playa este lunes en la Costa Atlántica bonaerense y dejó un saldo trágico. Una ola de gran magnitud impactó en distintos puntos de Mar Chiquita, Santa Clara del Mar y Mar del Plata, provocando la muerte de un joven de 29 años y al menos 35 personas heridas, además de generar escenas de pánico entre turistas y residentes.
El episodio se produjo durante la tarde, cuando el mar avanzó de forma abrupta sobre la costa con una fuerza inusual. Testigos relataron que el agua superó ampliamente la línea habitual de rompiente y arrastró a varias personas que se encontraban cerca de la orilla, junto con pertenencias personales y estructuras de playa. En Santa Clara del Mar se registró el impacto más grave, donde la víctima fatal fue golpeada violentamente por la masa de agua y las rocas del sector costero.
Personal de guardavidas y servicios de emergencia actuaron de inmediato para rescatar a los afectados. La mayoría de los heridos sufrió golpes, cortes y traumatismos leves, aunque al menos una persona presentó un cuadro cardíaco durante el incidente y debió ser trasladada de urgencia a un centro de salud, donde permanece internada bajo observación médica.
Las autoridades locales dispusieron el cierre preventivo de varias playas y montaron un operativo conjunto con Defensa Civil, bomberos y personal sanitario para asistir a los damnificados y evitar nuevos riesgos. También se solicitó a los turistas extremar las precauciones y respetar las indicaciones oficiales ante posibles cambios repentinos en las condiciones del mar.
Especialistas señalaron que el evento podría estar vinculado a un fenómeno atmosférico extremo que generó una variación súbita del nivel del mar, poco frecuente en la región y difícil de anticipar. Mientras se analizan las causas exactas, el hecho volvió a poner en foco la importancia de los sistemas de alerta y la prevención ante episodios climáticos cada vez más imprevisibles.
La conmoción se extendió a lo largo de toda la costa afectada, donde una jornada habitual de verano terminó marcada por la tragedia y el impacto emocional entre quienes presenciaron el avance inesperado del mar.