La hipertensión arterial continúa siendo uno de los principales factores de riesgo prevenibles para infartos y accidentes cerebrovasculares. De acuerdo con las nuevas guías internacionales de salud cardiovascular, uno de cada tres adultos padece presión alta y muchos no lo saben, lo que convierte a la prevención y el tratamiento temprano en una prioridad mundial.
Los especialistas reunieron seis estrategias centrales para mantener la presión bajo control:
- Iniciar medicación a tiempo: si los cambios de hábitos no logran resultados en pocos meses, se recomienda comenzar tratamiento farmacológico para reducir el riesgo de daño en órganos vitales.
- Reducir la sal: el consumo diario de sodio debe mantenerse por debajo de los 2.300 miligramos, priorizando alimentos frescos sobre ultraprocesados.
- Limitar el alcohol: lo ideal es eliminarlo. En caso de consumir, no superar una bebida diaria en mujeres ni dos en hombres.
- Cuidar el peso corporal: perder al menos un 5 % en personas con sobrepeso ya genera un efecto positivo en la presión.
- Actividad física y manejo del estrés: se aconsejan entre 75 y 150 minutos semanales de ejercicio combinado con técnicas de relajación como yoga o meditación.
- Seguir la dieta DASH: basada en frutas, verduras, granos integrales, legumbres, frutos secos y pescado, reduce la presión arterial y mejora la salud en general.
Además, las guías subrayan la importancia de controlar la presión en casa y calcular el riesgo cardiovascular a largo plazo para decidir tratamientos más personalizados.
Con estas medidas, los especialistas buscan frenar el impacto de las enfermedades cardiovasculares, que aún encabezan la lista de principales causas de muerte a nivel global.