Se cumplen dos años de la declaración de la Argentina como país libre de paludismo

La Organización Mundial de la Salud certificó en mayo del año pasado la eliminación del paludismo en el territorio nacional. No obstante, se mantiene la vigilancia de eventuales casos importados.

El 25 de abril es el Día Mundial del Paludismo, enfermedad transmitida por mosquitos, de la que la Argentina fue declarada libre en mayo de 2019 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Esta declaración obedeció a que, en el país, desde el año 2010 no se producen casos autóctonos de la enfermedad. Además, a través de una serie de evaluaciones, se demostró la interrupción local de la transmisión, que se cuenta con un sistema de vigilancia adecuado, métodos de diagnóstico precoz y tratamiento oportuno para eventuales casos importados.

Aunque se alcanzó ese estatus sanitario, se mantiene la vigilancia de eventuales casos importados, ya que aún hay circulación en países de África, Asia y América Latina.

Esta enfermedad, también llamada malaria, se transmite por la picadura de mosquitos infectados del género Anopheles. Los síntomas principales son fiebre, dolor de cabeza intenso y vómitos. De no tratarse con la medicación correcta, puede provocar la muerte, ya que la infección afecta órganos vitales.

Los últimos casos autóctonos de paludismo en la Argentina se registraron en Salta, en el año 2010. Luego, en el país sólo se registraron casos importados. En el cono sur americano, otros países declarados libres de paludismo son, Uruguay, Chile y Paraguay.

Evolución y control

La historia de la enfermedad en la Argentina data de la época de la colonia. A principios del siglo XX se atendían alrededor de 200 mil consultas anuales por la enfermedad.

Las sucesivas campañas de erradicación, con utilización de estrategias para control del mosquito vector, hizo descender el número de infecciones contraídas localmente, hasta su eliminación.

Declarada la eliminación de la transmisión local del paludismo, los sistemas de vigilancia de todo el país desarrollan una estrategia para prevenir su restablecimiento.

En virtud de ello, todos los casos sospechosos deben notificarse obligatoriamente al Sistema Nacional de Vigilancia de Salud. Asimismo, deben contar con diagnóstico a través de una prueba parasitológica de calidad controlada.

Los casos y focos que pudieran detectarse deben ser debidamente investigados e informados de manera inmediata y completa, entre otras pautas de procedimiento.

 

Fuente: Secretaría de Prensa y Comunicación

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