La situación de los incendios forestales en la cordillera de Chubut atraviesa horas de máxima tensión tras la reactivación de un foco ígneo en las laderas del Lago Epuyén. Las condiciones climáticas adversas, con temperaturas elevadas y ráfagas de viento persistentes, están complicando seriamente las tareas de control y contención del fuego.
Más de 300 brigadistas trabajan desde hace más de una semana de manera ininterrumpida en la zona afectada, donde las llamas ya consumieron más de 12.000 hectáreas de bosques y vegetación nativa en áreas cercanas a Epuyén, El Hoyo y otras localidades de la Comarca Andina. El terreno irregular y de difícil acceso representa un obstáculo adicional para los equipos desplegados.
Desde el Servicio Provincial de Manejo del Fuego informaron que, si bien una gran parte de los focos iniciales ya fue controlada, el rebrote registrado en las últimas horas obligó a redoblar esfuerzos y recursos. El viento favorece la propagación de brasas y genera nuevos puntos calientes, lo que demanda una vigilancia permanente para evitar que las llamas avancen hacia zonas pobladas.
En el operativo participan brigadistas forestales, bomberos voluntarios y personal de apoyo logístico, con el acompañamiento de medios aéreos que realizan descargas de agua en los sectores más comprometidos. Las autoridades mantienen el estado de alerta y solicitan a la población respetar las restricciones y recomendaciones oficiales, especialmente en áreas rurales y turísticas.
La emergencia vuelve a poner en evidencia la vulnerabilidad de los ecosistemas patagónicos frente a eventos climáticos extremos y refuerza la preocupación por el impacto ambiental, social y productivo que dejan los incendios de gran magnitud en la región.