El crecimiento sostenido de casos de chikungunya en el sur de Bolivia puso en alerta al sistema sanitario de Salta, que decidió fortalecer los controles epidemiológicos en el norte provincial para prevenir la posible propagación del virus.
Según los datos oficiales difundidos por el país vecino, hasta la semana epidemiológica tres se notificaron 976 casos, una cifra que representa un aumento significativo en comparación con el mismo período del año anterior. El foco principal del brote se ubica en las ciudades fronterizas de Bermejo y Yacuiba, ambas con intensa circulación de personas hacia territorio argentino.
Ante este escenario, el Ministerio de Salud Pública de Salta intensificó la vigilancia en el departamento Orán y en la localidad de Salvador Mazza, donde se reforzaron los controles clínicos, la notificación inmediata de casos sospechosos y las acciones preventivas en barrios cercanos a los pasos internacionales. En San Ramón de la Nueva Orán también se fortaleció el monitoreo en hospitales y centros de salud.
Las autoridades recordaron que el chikungunya es una enfermedad viral transmitida por el mosquito Aedes aegypti y que los síntomas más frecuentes incluyen fiebre elevada, dolores articulares intensos, cefalea y malestar general. Ante la aparición de estos signos, se recomienda no automedicarse y consultar de inmediato en un centro sanitario.
Además de la vigilancia epidemiológica, se intensificaron los operativos de descacharrado, fumigación focal y campañas de concientización para reducir criaderos del mosquito transmisor. El objetivo es anticiparse a posibles contagios locales, teniendo en cuenta el constante movimiento fronterizo.
Por el momento, en Salta los casos registrados corresponden a personas con antecedente de viaje, pero el contexto regional mantiene en alerta a las autoridades, que buscan contener cualquier riesgo de circulación comunitaria del virus en la provincia.