Desde este 1° de octubre comenzaron a regir nuevos valores en la energía eléctrica y el gas natural que impactarán en las facturas de los hogares. El ajuste fue dispuesto por el Gobierno en el marco de la emergencia energética y busca actualizar los precios mayoristas y de transporte.
En el caso del gas, se estableció un recargo del 7 % sobre el precio en el punto de ingreso al sistema de transporte, lo que representa para un usuario promedio un incremento cercano a los $27 mensuales sin subsidios, y entre $15 y $18 para quienes reciben asistencia. Además, en el AMBA el cargo fijo pasará a ubicarse en torno a los $2.800.
En electricidad, las resoluciones de la Secretaría de Energía fijaron un precio máximo de $13.622 por MWh en el mercado mayorista y un precio estabilizado de $65.924 por MWh para octubre. A esto se suma la actualización de los costos propios de distribución: EDENOR y EDESUR aplicarán subas en torno al 3 %, que se trasladarán directamente a las boletas.
Según estimaciones oficiales y privadas, los aumentos promediarán un 1,9 % en la combinación de luz y gas, aunque el impacto final dependerá de la categoría de cada usuario y de los niveles de subsidios que mantenga.