El reclamo recayó también sobre Gendarmería Nacional, la Policía de la Provincia y los funcionarios municipales.

Se trata del Obispo de la localidad de Orán, Luis Scozzina, quien en plena pandemia y como si el coronavirus no existiera, decidió llevar adelante este lunes una procesión por celebrarse el día de San Ramón Nonato, patrono de la ciudad del norte salteño.

La denuncia fue presentada por el abogado David Leiva, presidente de la organización de derechos humanos Encuentro Memoria, Verdad y Justicia. El profesional es actualmente asesor letrado de la Municipalidad de San Ramón de la Nueva Orán.

LA denuncia es por una acción que legalmente está prohibida por encontrarse tanto Orán como San Martín en la llamada Fase 1, por ser considerados departamentos con circulación comunitaria.

El coordinador del Comité Operativo de Emergencia (COE) de Orán, Cristian Aimo, afirmó que el permiso para la actividad fue emitido por la Central Operativa de Control y Seguimiento (COCS), el viernes pasado. Pero pese a la declaración de circulación comunitaria y restricciones, la Provincia no suspendió el permiso. Ni tampoco el COE Orán solicitó una disposición en tal sentido, según reconoció el propio Aimo.

Desde el COCS se admitió que se dio el permiso pero “antes de que se declare el aislamiento”. Sin embargo, luego se aclaró que nunca se autorizó “el paseo por las calles”, sino una misa con menos de 10 personas en la Catedral de Orán, que luego se transmitiría por las redes sociales. Pero incluso Gendarmería y la Policía (instituciones de seguridad que se supone, conocen las prohibiciones que rigen), terminaron avalando este accionar.