El presidente Javier Milei encabezó anoche una reunión clave en la Casa Rosada con dieciséis gobernadores, tres vicegobernadoras y el jefe de Gobierno porteño. El encuentro se desarrolló cuatro días después del triunfo del oficialismo en las elecciones de medio término y tuvo como objetivo conseguir apoyo político para el Presupuesto 2026 y un paquete de reformas laboral, tributaria y del Código Penal.
Durante la exposición, Milei destacó la necesidad de “mantener el equilibrio fiscal” y afirmó que el presupuesto del próximo año será la base de un nuevo esquema económico centrado en la eficiencia del gasto público. También remarcó que las reformas buscan modernizar el sistema laboral, simplificar los impuestos y endurecer las penas contra la corrupción y el delito organizado.
Los mandatarios provinciales manifestaron su disposición a colaborar, aunque plantearon la importancia de revisar el reparto de fondos federales y la situación financiera de las provincias. En ese sentido, solicitaron que cualquier cambio estructural contemple mecanismos de compensación y diálogo continuo con las administraciones locales.
El encuentro, que se extendió por más de dos horas, fue interpretado como un intento del Ejecutivo por consolidar consensos tras los resultados electorales. Sin embargo, no participaron algunos gobernadores opositores, entre ellos Axel Kicillof, lo que marcó los límites del acercamiento político.
Con esta reunión, el Gobierno nacional busca asegurar un respaldo legislativo amplio antes de la presentación formal del Presupuesto 2026 en el Congreso y avanzar con una agenda que incluye transformaciones económicas y judiciales de gran impacto.