El presidente Javier Milei y el bloque de La Libertad Avanza, junto a aliados estratégicos como el PRO y legisladores provinciales, afinan la estrategia para garantizar en Diputados el sostenimiento de los vetos presidenciales a las leyes que disponen un aumento para jubilados, la restitución de la moratoria previsional y la declaración de emergencia en discapacidad.
En un encuentro realizado en la Quinta de Olivos, el oficialismo evaluó el poroteo necesario para reunir al menos un tercio de los votos de la Cámara baja, cifra que le permitiría bloquear cualquier intento de insistencia sobre las iniciativas vetadas. La negociación incluye conversaciones con gobernadores y bancadas provinciales para sumar respaldos.
Del otro lado, la oposición —con Unión por la Patria como núcleo— analiza los tiempos para llevar el tema al recinto. La intención es asegurar la mayor cantidad de votos antes de forzar el debate, conscientes de que los dos tercios requeridos para revertir los vetos no serán fáciles de alcanzar. Algunos sectores consideran conveniente esperar a mediados o fines de agosto para maximizar el impacto político en plena campaña.
Las tres leyes vetadas habían sido aprobadas con amplio respaldo en el Congreso, pero el Ejecutivo argumentó que su implementación implicaría un gasto fiscal imposible de afrontar en el marco de la meta de déficit cero. El resultado de esta pulseada legislativa no solo definirá el destino de estas medidas sociales, sino que también será un test político clave en la antesala electoral.