¿Cómo recordábamos Malvinas antes del histórico 2 de abril de 1982? ¿Cuál es la imagen que tenemos, los que transitamos el tiempo escolar previo a la gesta (42 años atrás) de aquellas islas? ¿Existía un día específico que las conmemorara? ¿Ocupaba el tema Malvinas un espacio puntual en los diseños escolares? Pienso; repaso en la memoria; me preguntó. Hasta dudo. Primera conclusión: aún, desde mucho antes de aquel heroico 2 de abril, ya Malvinas siempre nos interpelaba.
Por aquellos tiempos; tiempos de “ñaupa”, ¿qué representaban las Islas Malvinas antes del desembarco de abril del ’82 en el imaginario popular? Antes de Galtieri; antes de la emoción por “la reconquista”, la plaza llena, el fervor popular. Antes de Pedro Giachino, de Puerto Argentino, de Costa Méndez y de los 23.428 combatientes argentinos. Antes de esas heroínas: 14 mujeres (enfermeras y operadoras) en el frente de combate; del Mundial de Fútbol en España; de los 33 enfrentamientos armados; del hundimiento del Belgrano; de Thatcher; la OTAN; de los traidores; de los 12.500 conscriptos que con 18 años y que prácticamente sin instrucción, llegaron a las Islas; de las hazañas de los pilotos de Pucara; de los 1.068 heridos; de Oscar Ismael Poltronieri y de los miles anónimos con el mismo coraje patriótico de Poltronieri.
¿Dónde ubicábamos a Malvinas? Pero no, geográficamente. Qué representaba socialmente antes de las generosas y desinteresadas colectas ciudadanas, las cartas que no llegaron, las propagandas manipuladoras, de la venida del papa Juan Pablo II, de Mario Benjamín Menéndez y la rendición, de las madres, esposas, hijos, que todavía esperan. Antes de “la Multipartidaria”, de la actitud de Alfonsín, de los 649 muertos en combates, del cementerio de Darwin, de los más de 500 suicidios posteriores al final de la guerra. Antes del olvido, el desamparo. Antes de los 40 años de democracia. ¿Malvinas? Duro; pero cada vez que aparece “el tema Malvinas” nos inunda de preguntas. Algunas muy viejas y otras extremadamente vigentes.
El rol cultural de los maestros
Siempre ahí. Aparece una “flash”. Un destello que empieza a iluminar una preliminar respuesta. Anímica. Sentimental, pero respuesta al fin. Se alumbra la memoria.
Deja un comentario