La unidad de ACV (accidente cerebrovascular) del hospital San Bernardo recibió una certificación internacional, otorgada por la Global Stroke Alliance, por haber alcanzado niveles de calidad en la trombolización temprana de los pacientes, la presentación de protocolos actualizados continuamente y la conformación de un equipo interdisciplinario.

La certificación se logró luego de que un equipo encabezado por la presidente de la Global Stroke Alliance, Sheila Martins, evaluará las instalaciones de la Unidad, en julio pasado.

Durante la estancia de la comitiva, el Hospital hizo una presentación del trabajo que se realiza en la Unidad de ACV y también presentó al equipo interdisciplinario, dirigido por la médica Gabriela Orzuza e integrado por neurólogos, emergentólogos, fisioterapeutas, fonoaudiólogos, enfermeros, entre otros profesionales.

Uno de los requisitos para la certificación consiste en la presencia de un neurólogo u otro personal especializado, durante las 24 horas, a fin de recibir pacientes.

“Esto se cumple desde el año 2015, cuando se empezó a trombolizar a los primeros pacientes que ingresan por el servicio de guardia, se los diagnostica rápidamente con una tomografía, se hacen los análisis específicos y de acuerdo con el diagnóstico se administra el tratamiento correspondiente”, explicó Gabriela Orzuza.

Otro requisito es que el equipo cumpla una cantidad determinada de capacitaciones anuales en ACV. Al respecto, Orzuza destacó que 160 enfermeros fueron certificados como especialistas en enfermedades cerebrovasculares.

“Hay un parámetro que se llama ‘tiempo aguja’, que es el que va desde que el paciente ingresa al hospital hasta que se le inyecta el tratamiento para revertir el ACV. El tiempo ideal es entre 45 y 60 minutos, lo cual se logra exitosamente luego de la capacitación de los enfermeros”, expresó Orzuza.

También comentó que hubo casos en los que se pudo trombolizar a pacientes en 20 minutos, lo que representa un gran logro para el sistema, ya que el tomógrafo está distanciado y es necesario articular con todos los servicios, con bioquímicos, técnicos, camilleros, que deben priorizar a estos pacientes. “En estos casos, es una carrera contra el tiempo, porque cada minuto que pasa mueren millones de personas”, dijo la especialista.

La Unidad de ACV del hospital San Bernardo es una de las 26 a nivel mundial que obtuvieron la certificación de la Global Stroke Alliance, por satisfacer todos los requisitos como unidad esencial para la atención de pacientes con ACV.

“Este reconocimiento es un orgullo para la Unidad y para el hospital, pero continuamos trabajando con el acompañamiento del gerente, Pablo Salomón, en el mejoramiento de los criterios de calidad y los servicios”, dijo Orzuza, y amplió que “uno de ellos es la implementación de la trombectomía mecánica, que es un procedimiento también terapéutico, además del que se viene realizando, que es altamente efectivo”.

Unidad de ACV

El servicio de Neurología del hospital San Bernardo puso en funcionamiento en julio pasado una Unidad de ACV, que está activa durante las 24 horas, todos los días, y trabaja con profesionales altamente entrenados y en articulación con los demás sectores hospitalarios.

Esta Unidad cuenta con dos camas, hospital de día y el equipamiento necesario para la asistencia a pacientes con ACV. En él se desempeñan profesionales especializados, que aplican los protocolos establecidos para el cuidado agudo de personas con patología cerebrovascular isquémica.

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Por Cristian

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