La Argentina continuará ubicada entre las economías con mayor inflación a nivel global en 2026, de acuerdo con proyecciones del Fondo Monetario Internacional incluidas en un ranking internacional elaborado a partir de sus estimaciones. A pesar de una recuperación relativa del nivel de actividad, el país mantendrá un escenario inflacionario elevado en comparación con el resto del mundo.
Según estas proyecciones, la inflación argentina se mantendría en niveles superiores al 40 %, lo que la colocaría nuevamente dentro del grupo de los diez países con mayores subas de precios, ocupando el sexto lugar a nivel mundial. Solo quedaría por detrás de economías con crisis estructurales más profundas, como Venezuela, Sudán del Sur, Zimbabwe, Sudán e Irán.
El dato contrasta con las previsiones de crecimiento del producto interno bruto. Para 2026, el PBI argentino alcanzaría los 668.000 millones de dólares, ubicando al país en el puesto 26 del ranking global por tamaño de economía. Esta dualidad refleja una economía que logra sostener volumen productivo, pero continúa afectada por fuertes desequilibrios macroeconómicos.
Mientras la inflación promedio mundial muestra una tendencia a la desaceleración, impulsada por políticas monetarias más restrictivas y una normalización de los mercados internacionales, la Argentina aparece como una excepción dentro del escenario global. Las proyecciones del FMI señalan que la persistencia de la inflación seguirá siendo uno de los principales desafíos para la estabilidad económica y social del país en el corto y mediano plazo.
De este modo, el ranking internacional vuelve a ubicar a la Argentina entre los países con mayores dificultades para controlar la suba de precios, aun cuando su tamaño económico la posiciona entre las principales economías del mundo.