El Gobierno celebró el cierre de 2025 con una inflación anual del 31,5%, el registro más bajo de los últimos ocho años, según los datos oficiales del INDEC. El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó el dato como una señal de estabilización luego de un período prolongado de alta volatilidad de precios. Sin embargo, detrás del número anual, la realidad cotidiana de gran parte de la población muestra un escenario muy distinto.
Si bien la inflación interanual fue menor a la de años previos, el comportamiento mensual de los precios evidenció una suba sostenida durante los últimos meses del año. A esto se sumó el fuerte incremento de rubros clave como transporte, alquileres, educación, servicios públicos, medicina prepaga y actividades recreativas, sectores que tuvieron aumentos por encima del promedio general y que pesan cada vez más en el presupuesto de los hogares.
Este contexto se refleja de manera directa en la vida diaria de las familias. Un relevamiento privado realizado hacia fines de 2025 reveló que cerca del 60% de los argentinos debió recortar gastos cotidianos para poder afrontar el mes. Al menos la mitad de los consultados afirmó que sus ingresos no alcanzan para cubrir todas las necesidades básicas hasta fin de mes.
El ajuste se hizo visible principalmente en consumos sociales y recreativos. Más de dos tercios de los encuestados redujo encuentros familiares y salidas, como asados o actividades de esparcimiento, mientras que una proporción similar dejó de utilizar taxis o aplicaciones de transporte para abaratar costos. Además, cuatro de cada diez personas manifestó no tener expectativas de mejora en su situación laboral en el corto plazo.
Así, el cierre del segundo año de gestión de Javier Milei deja una postal ambigua: una inflación más baja en términos estadísticos, pero sostenida a costa de un ajuste prolongado en los hogares. La desaceleración de los precios no se tradujo, al menos por ahora, en una mejora perceptible del poder adquisitivo ni en una recuperación del consumo, que continúa condicionado por ingresos ajustados y gastos fijos en constante aumento.