El aumento cercano al 25% en naftas y gasoil durante el último mes ya empieza a reflejarse en la inflación, lo que encendió alertas en el Gobierno nacional.
Desde el Ministerio de Economía reconocieron que la suba tendrá incidencia en los índices de precios, mientras buscan evitar un traslado generalizado al resto de la economía.
Entre las medidas adoptadas se encuentran el desacople del valor internacional del crudo y el impulso a los biocombustibles. Además, YPF implementó un esquema para sostener los precios por un período de hasta 45 días.
Sin embargo, el escenario sigue siendo desafiante, con valores elevados en comparación con la región y la posibilidad de nuevos ajustes en el corto plazo.