El presidente Javier Milei inauguró este domingo el nuevo período de sesiones ordinarias en el Congreso de la Nación Argentina con un mensaje atravesado por la confrontación política y la reivindicación de las medidas impulsadas por su gobierno.
Ante legisladores nacionales y funcionarios del Gabinete, el mandatario aseguró que su espacio cuenta con “la fuerza para empezar un nuevo capítulo de la historia argentina”, respaldado —según expresó— por el voto popular en las urnas. En ese marco, defendió el rumbo económico adoptado desde el inicio de su gestión y sostuvo que los principales indicadores muestran señales de recuperación tras el ajuste implementado.
El tramo más tenso de la exposición llegó cuando apuntó contra el kirchnerismo y la oposición peronista. Milei calificó a sus dirigentes como responsables de la crisis estructural del país y lanzó duras acusaciones contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, al referirse a las causas judiciales vinculadas a los expedientes conocidos como Vialidad, Memorándum con Irán y Cuadernos. Sus declaraciones generaron murmullos y gestos de desaprobación desde las bancas opositoras.
En el plano institucional, el jefe de Estado anticipó que enviará nuevos proyectos de reforma vinculados al Estado, el sistema impositivo y la desregulación económica, y pidió al Parlamento acompañar lo que definió como una “transformación profunda” del país.
La apertura de sesiones dejó expuesto el alto nivel de polarización que atraviesa la escena política argentina y anticipa un año legislativo marcado por debates intensos entre oficialismo y oposición.