El Gobierno nacional avanzó con una nueva etapa en la política energética y oficializó un profundo cambio en el esquema de subsidios a la electricidad y al gas. A través del Decreto 943/2025, publicado este 2 de enero en el Boletín Oficial, quedó formalmente establecido el Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), que reduce de manera significativa el universo de beneficiarios.
La normativa deja sin efecto el sistema de segmentación por niveles de ingresos que regía hasta ahora y elimina las categorías de altos, medios y bajos ingresos. En su reemplazo, se implementa un criterio único de focalización, destinado exclusivamente a los hogares que acrediten una situación económica que justifique la asistencia del Estado para cubrir parte del consumo energético básico.
Según lo dispuesto, podrán acceder al subsidio aquellos grupos familiares cuyos ingresos no superen el equivalente a tres Canastas Básicas Totales, de acuerdo con los valores que publica el INDEC. Además del nivel de ingresos, el nuevo régimen habilita al Estado a realizar cruces de información patrimonial y financiera, lo que permitirá excluir del beneficio a quienes posean bienes o indicadores económicos incompatibles con la ayuda, aun cuando declaren ingresos bajos.
El decreto también redefine los consumos subsidiados. En el caso de la electricidad, se fija un bloque básico mensual que tendrá bonificación parcial, mientras que todo consumo que supere ese límite deberá abonarse a tarifa plena. Un esquema similar se aplicará al gas natural y al gas por redes, lo que implicará facturas más elevadas para quienes excedan los topes establecidos.
Por otra parte, el texto oficial dispone la eliminación progresiva de programas anteriores, como la Tarifa Social de Gas, cuyos beneficiarios serán migrados al nuevo sistema en un plazo determinado. Quienes ya se encontraban inscriptos en el registro de subsidios no deberán realizar una reinscripción inmediata, aunque sí tendrán la obligación de actualizar sus datos en caso de cambios en su situación económica o familiar.
Con esta medida, el Gobierno busca reducir el gasto en subsidios energéticos y concentrar la asistencia en los sectores más vulnerables, en línea con los compromisos fiscales asumidos a nivel nacional e internacional. El impacto comenzará a reflejarse de manera gradual en las próximas facturas de luz y gas.