El Ministerio de Capital Humano informó que la pobreza en Argentina se ubicó en el 26,9% durante el tercer trimestre de 2025, según una estimación oficial elaborada a partir de datos de la Encuesta Permanente de Hogares. De confirmarse, el indicador muestra una caída de 11,4 puntos porcentuales en comparación con el mismo período de 2024, cuando alcanzaba al 38,3% de la población.
Desde el Gobierno señalaron que la reducción se explica por una combinación de factores, entre ellos la desaceleración de la inflación, la recomposición parcial de ingresos y una reorientación de las políticas sociales. En ese sentido, remarcaron el rol de las transferencias focalizadas y de la contención del gasto como parte de la estrategia para reducir los niveles de pobreza e indigencia.
El informe también estimó que la indigencia se ubicó en torno al 6%, lo que implicaría una baja interanual significativa. Sin embargo, las autoridades aclararon que se trata de una medición trimestral que no reemplaza los datos oficiales semestrales que publica el INDEC, los cuales continúan siendo la referencia estadística principal.
El anuncio se da en un contexto de debate por la evolución real de las condiciones de vida, ya que distintos sectores advierten que el aumento de precios en alimentos y servicios básicos sigue afectando el poder adquisitivo de amplios sectores de la población. Economistas y analistas sociales señalan que la sostenibilidad de la baja dependerá de la estabilidad económica y de la evolución del empleo y los salarios en los próximos meses.
Mientras tanto, el Gobierno defendió la validez de la estimación y sostuvo que los datos reflejan una mejora respecto de los picos de pobreza registrados durante 2024, aunque reconoció que el desafío sigue siendo consolidar la tendencia y reducir las brechas sociales existentes.