La comercialización de carnes de origen dudoso volvió a generar preocupación y puso en foco el trabajo que realiza el área de Bromatología para proteger la salud pública. Desde el organismo reconocen que se trata de situaciones complejas, en las que la detección y el control no siempre resultan inmediatos, principalmente por la escasez de profesionales destinados a las tareas de fiscalización.
En declaraciones a FM Aries, se explicó que el rol central de Bromatología es resguardar al consumidor, aunque las limitaciones de recursos humanos dificultan realizar controles permanentes en todos los puntos de venta. En ese sentido, remarcaron la necesidad de reforzar la educación del consumidor para que pueda identificar prácticas seguras y evitar la compra de productos sin respaldo sanitario.
Ante denuncias por venta de carne sospechosa, el procedimiento habitual incluye inspecciones en comercios y ferias, verificación de habilitaciones y análisis del origen del producto. Sin embargo, la venta informal, especialmente fuera de locales establecidos, representa uno de los mayores desafíos para las autoridades.
Respecto a la consulta sobre el supuesto consumo de carne de gato, desde Bromatología aclararon que toda carne destinada al consumo humano debe contar obligatoriamente con controles del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa). Este organismo certifica que el animal haya sido faenado en condiciones adecuadas y que cumpla con los requisitos sanitarios correspondientes.
Además, recordaron que la carne de gato no está contemplada ni autorizada por el Código Alimentario Argentino, por lo que su venta es ilegal y constituye un riesgo sanitario grave. Por este motivo, instaron a la población a denunciar cualquier situación sospechosa y a adquirir alimentos únicamente en comercios habilitados, donde se garantice la procedencia y conservación adecuada de los productos.
Desde el área insistieron en que la prevención, la información y la denuncia son herramientas clave para evitar este tipo de prácticas y reducir los riesgos para la salud de la comunidad.