El auge del “avocado toast” y la popularidad de la palta en redes sociales y cafeterías han llevado a que muchas personas incluyan este fruto en su dieta diaria, considerándolo un alimento saludable y versátil. Sin embargo, especialistas advierten que, aunque nutritiva, su consumo constante requiere equilibrio.
La palta es rica en grasas saludables, principalmente monoinsaturadas, que ayudan a mejorar los niveles de colesterol, y aporta fibra, potasio y vitaminas como la E y la K, nutrientes esenciales para la salud cardiovascular, digestiva y ósea. Además, contiene antioxidantes que contribuyen al cuidado de la piel y a la protección frente al estrés oxidativo.
A pesar de estos beneficios, los nutricionistas recuerdan que es un alimento calórico: una palta mediana puede superar las 250 calorías. Consumirla en exceso podría favorecer el aumento de peso o generar molestias digestivas en personas sensibles. También se destaca su impacto ambiental, ya que el cultivo requiere grandes cantidades de agua.
Los expertos recomiendan incorporar la palta de manera moderada, equivalente a media unidad por día, combinada con otros alimentos saludables para mantener una dieta equilibrada. Con esta estrategia, su consumo diario puede aportar nutrientes importantes sin generar efectos adversos.
En definitiva, la palta es un aliado para la salud si se la consume con moderación y en el marco de una alimentación variada y equilibrada.