Las autoridades bolivianas pusieron en marcha un plan de refuerzo de controles y vigilancia en la frontera sur del país, con epicentro en la región de Yacuiba. El operativo es encabezado por el coronel Iván Julio Mendivil Abán, comandante de Frontera Policial, y apunta a fortalecer el orden público, regular el ingreso por pasos habilitados y combatir actividades ilícitas.
Según informaron desde la fuerza policial, la estrategia incluye un mayor despliegue de efectivos en puntos considerados críticos, controles documentales más exhaustivos y patrullajes permanentes en zonas donde se detecta tránsito irregular. El objetivo central es garantizar que el cruce de personas y mercaderías se realice dentro del marco legal vigente.
Las autoridades advierten que la frontera presenta numerosos pasos no autorizados que facilitan delitos como el contrabando, el tráfico de mercadería y el ingreso irregular de personas. Frente a este escenario, el operativo busca cerrar esos circuitos informales y reforzar la presencia del Estado en áreas históricamente vulnerables.
Desde el comando policial señalaron que los controles no solo apuntan a la seguridad, sino también a proteger la economía interna, evitando la salida ilegal de productos y asegurando el cumplimiento de las normativas aduaneras y migratorias. Además, remarcaron que las acciones se desarrollan en coordinación con otras instituciones del Estado boliviano.
El refuerzo de la vigilancia fronteriza se enmarca en una política más amplia de control territorial impulsada por Bolivia, en un contexto regional complejo, donde las diferencias económicas entre países vecinos y la porosidad de las fronteras siguen representando un desafío constante para las fuerzas de seguridad.