Ni la lluvia ni el mal tiempo frenaron el entusiasmo de los salteños, que salieron a las calles para recibir a Luciano Benavides tras su consagración en el Rally Dakar disputado en Arabia Saudita. El piloto regresó a su provincia acompañado por su hermano Kevin y fue escoltado por una caravana que reflejó el orgullo y la admiración de la comunidad.
El arribo se dio en un clima festivo, con vecinos que se acercaron desde distintos puntos de la ciudad para saludar a los hermanos Benavides, considerados referentes indiscutidos del motociclismo argentino. “Esto no lo vamos a vivir nunca más, son dos tipos fuera de serie”, expresó uno de los salteños que participó del recibimiento, mientras la caravana avanzaba bajo la lluvia.
Luciano y Kevin recorrieron parte de la ciudad a bordo de un camión de Defensa Civil, lo que permitió que el público pudiera verlos y acompañarlos durante el trayecto. A lo largo del recorrido, se multiplicaron los aplausos, las banderas y los gestos de reconocimiento hacia los deportistas.
La caravana tuvo como destino final el Microestadio Delmi, donde se esperaba un acto de bienvenida para homenajear el logro deportivo y celebrar junto a familiares, amigos y fanáticos. La jornada dejó una postal cargada de emoción y orgullo, con Salta rindiendo tributo a dos de sus máximos exponentes del deporte motor.