El Gobierno nacional oficializó nuevos aumentos en los precios de la energía eléctrica y del gas natural que comenzarán a regir a partir de enero de 2026 y que volverán a impactar de forma directa en el bolsillo de los usuarios residenciales, comercios e industrias.
La medida fue dispuesta por la Secretaría de Energía mediante las Resoluciones 604/2025 y 605/2025, publicadas este lunes en el Boletín Oficial. A través de estas normas, se actualizaron los valores correspondientes al tramo mayorista de ambos servicios, es decir, el costo base de la energía antes de llegar a los hogares.
En el caso de la electricidad, se ajustaron los precios de generación que se negocian en el Mercado Eléctrico Mayorista, mientras que para el gas se incrementó el valor del gas en el punto de ingreso al sistema de transporte. Estos componentes son parte central de la estructura tarifaria y, aunque no son los únicos, terminan trasladándose a la factura final.
Sin embargo, el impacto total todavía no está completamente definido. En los próximos días se espera que los entes reguladores autoricen nuevos aumentos en los tramos de transporte y distribución, que se sumarán a los ya oficializados. Recién con esos ajustes se podrá conocer con mayor precisión cuánto aumentarán las boletas que recibirán los usuarios.
Desde el Gobierno explican que estas decisiones forman parte del proceso de reducción de subsidios y reordenamiento del sistema energético, con el objetivo de reflejar costos reales y sostener la prestación del servicio. En ese marco, el aumento final variará según el nivel de segmentación tarifaria, el consumo y la región del país.
Así, el inicio de 2026 llegará con nuevas subas en servicios esenciales, en un contexto en el que las familias deberán recalcular gastos y priorizar consumos frente a un escenario de tarifas en alza.