Un informe reciente de Greenpeace revela que en 2024 se perdieron aproximadamente 149.649 hectáreas de bosque nativo en el norte de Argentina, lo que representa un aumento del 10% respecto al año anterior. Las provincias más afectadas fueron Santiago del Estero, Chaco, Formosa y Salta, concentrando el 75% de la deforestación total.
La organización ecologista denuncia que gran parte de estos desmontes se realizaron de manera ilegal, incluso en zonas protegidas por la Ley de Bosques. En Santiago del Estero, por ejemplo, más del 80% de la deforestación ocurrió en áreas donde está prohibido desmontar. En Chaco, la justicia había suspendido los desmontes desde 2020, pero aún así se registraron pérdidas significativas.
Además de los desmontes, los incendios forestales contribuyeron a la pérdida de bosques, afectando 29.763 hectáreas en la región. Formosa fue la provincia más impactada por las llamas, seguida por Salta, Chaco y Santiago del Estero.
Greenpeace califica esta situación como un “ecocidio” y advierte sobre las consecuencias ambientales y sociales, incluyendo el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y el desplazamiento de comunidades indígenas y campesinas. La organización insta a las autoridades a penalizar los desmontes ilegales y a implementar medidas efectivas para proteger los bosques nativos.