Luiz Inácio Lula da Silva se impuso en el balotaje presidencial de Brasil con el 51,75% de los votos y derrotó al senador Flávio Bolsonaro, que obtuvo el 48,25%. Con este resultado, el líder del Partido de los Trabajadores aseguró un nuevo mandato al frente del país vecino.
La elección estuvo marcada por una fuerte polarización y controversias durante la jornada de votación. La decisión de extender el horario de cierre de las urnas generó cuestionamientos desde la oposición y sumó tensión a una definición electoral muy ajustada.
La victoria de Lula también tendrá repercusiones en la región, especialmente en el vínculo con Argentina, luego de que Javier Milei respaldara públicamente a Bolsonaro durante la campaña. El nuevo escenario plantea desafíos para la relación bilateral y la agenda compartida dentro del Mercosur.