Las ventas de productos de consumo masivo en Argentina volvieron a retroceder y acumulan una tendencia negativa desde comienzos de 2024. Según datos de la consultora Scentia, en septiembre se registró una baja interanual del 3,2% en este segmento, mientras que el indicador general del consumo mostró una contracción del 1,2%.
El comportamiento de los distintos rubros refleja diferencias marcadas. Mientras el comercio electrónico creció un 30,5% interanual y las ventas en farmacias aumentaron un 8,8%, otros canales continuaron en terreno negativo. Los mayoristas registraron una caída del 3,4% y los comercios de cercanía, almacenes y supermercados chinos tuvieron una baja del 3,7%, superior al 2,6% de las grandes cadenas.
La retracción también alcanzó a productos de uso cotidiano. Las ventas de bebidas sin alcohol cayeron un 21,1% interanual, las bebidas alcohólicas retrocedieron un 6% y los artículos de higiene y cosmética disminuyeron un 9%. A su vez, los alimentos perecederos bajaron un 8,6% y los productos de limpieza para el hogar, un 5,2%.
Los datos muestran que la recuperación del consumo todavía no logra consolidarse y que varios sectores vinculados a las compras habituales de los hogares siguen registrando retrocesos. El escenario mantiene la atención sobre la evolución del poder adquisitivo y los hábitos de compra de las familias.