El Gobierno nacional decidió postergar el debate del proyecto conocido como “Ley de Malvinas” en medio de cuestionamientos de sectores opositores y preocupaciones atribuidas a empresas estadounidenses. La discusión en comisiones de la Cámara de Diputados fue reprogramada para el 27 de octubre, mientras el oficialismo trabaja en modificaciones para conseguir los apoyos necesarios.
La iniciativa contempla medidas vinculadas con la defensa de la soberanía argentina sobre las islas, pero también incluye reformas en materia de defensa nacional, inteligencia y financiamiento de los partidos políticos. Uno de los puntos más cuestionados es un artículo que prevé penas de hasta 12 años de prisión para quienes intenten alterar procesos electorales o manipular la opinión pública mediante campañas de desinformación. Las críticas apuntan a los posibles riesgos para la libertad de expresión, por lo que el oficialismo estaría dispuesto a eliminar los términos más ambiguos de esa disposición.
Mientras continúan las negociaciones con los bloques aliados, La Libertad Avanza evalúa tratar el proyecto en una sesión posterior, junto con otras iniciativas económicas, como cambios en la Carta Orgánica del Banco Central y un nuevo régimen para los biocombustibles. La postergación también se produce antes de la llegada al país de funcionarios estadounidenses, aunque no está confirmado si el tema formará parte de sus conversaciones con el Gobierno argentino.