La búsqueda de un entrenador que pueda encaminar el presente de River reactivó una posibilidad que hasta hace poco parecía lejana: el regreso de Ramón Díaz. El riojano volvió a instalarse en las conversaciones dirigenciales en un escenario marcado por los resultados adversos y las dudas sobre quién conducirá al equipo en la próxima etapa.
La conducción encabezada por Stefano Di Carlo analiza distintas opciones mientras la continuidad de Leonardo Ponzio, actual entrenador interino, pierde fuerza. Según el escenario planteado en el club, su permanencia dependería de conseguir un título y de incorporar un cuerpo técnico de jerarquía, una posibilidad que hoy aparece complicada.
Abel Ferreira, actualmente en Palmeiras, es uno de los nombres que más interés despierta, aunque las dificultades para concretar su llegada impulsaron la evaluación de otras alternativas. En ese contexto, trascendió que hubo conversaciones informales con personas cercanas a Ramón para transmitirles que su vuelta no está descartada.
El eventual retorno, sin embargo, implicaría negociar condiciones importantes. En River consideran que el técnico pediría amplias facultades para tomar decisiones sobre el fútbol, una exigencia que podría abrir diferencias con Enzo Francescoli, secretario técnico del club, con quien mantiene una relación compleja desde hace años.
Otro elemento que alimenta las versiones es que Ramón Díaz y su hijo Emiliano rechazaron propuestas del exterior, entre ellas una del Corinthians. Desde su entorno sostienen que dirigir nuevamente al equipo de Núñez es una aspiración pendiente, aunque por ahora no existe una confirmación oficial de que las negociaciones vayan a avanzar.
La presión por mejorar los resultados también está atravesada por la posibilidad de que Boca cierre la temporada con títulos. Mientras River define el rumbo de su proyecto deportivo, el nombre de Ramón vuelve a ganar espacio como una opción con experiencia para afrontar un momento de fuerte incertidumbre.