A horas de la gran Procesión, la Catedral Basílica recibe a miles de fieles que se acercan para estar junto al Señor y la Virgen del Milagro.
Entre oraciones, silencio y emoción, cada persona llega con su propia intención y encuentra en este encuentro un momento especial de recogimiento.
En vísperas de la gran jornada, la fe vuelve a reunir a miles de personas bajo la mirada de los Santos Patronos.