Después de 15 años de trabajo conjunto, Tini Stoessel y su padre, Alejandro Stoessel, terminaron su vínculo profesional. La decisión fue seguida por una auditoría destinada a revisar cómo estaban organizados los contratos, ingresos y derechos vinculados con la carrera artística de la cantante.
Según la información difundida, la revisión habría puesto bajo la lupa distintas sociedades relacionadas con la actividad profesional de Tini, algunas de las cuales no tendrían participación accionaria de la artista. También se analiza cómo fueron administrados durante estos años los ingresos generados por sus proyectos musicales, comerciales y de imagen.
Durante gran parte de su carrera, Alejandro Stoessel tuvo un rol central en la gestión de los asuntos contables, jurídicos y comerciales de su hija. Entre otras tareas, habría participado en negociaciones y acuerdos vinculados con los proyectos de la cantante.
La situación generó repercusión en medio de la reorganización profesional de Tini, que ahora busca tener mayor control sobre la estructura económica vinculada con su carrera. Desde el entorno de su padre, en tanto, se cuestionó la interpretación de algunas de las versiones que trascendieron públicamente.