La autopsia preliminar practicada al cuerpo de José Eduardo “Jota” Figueroa estableció que la causa de muerte fue una asfixia por ahorcamiento. El hombre se encontraba detenido en la Unidad Carcelaria N°1 de Villa Las Rosas, donde cumplía una condena a prisión perpetua por el femicidio de Mercedes Kvedaras.
Aunque el examen forense permitió determinar de manera inicial cómo se produjo el fallecimiento, la investigación judicial continúa para esclarecer qué ocurrió dentro del penal. El fiscal penal Daniel Espilocín ordenó distintas medidas para reconstruir las horas previas a la muerte y establecer las circunstancias del hecho.
Uno de los principales interrogantes está relacionado con los elementos que habría utilizado Figueroa. De acuerdo con las primeras actuaciones, se trataría de una soga improvisada confeccionada con vendas rojas similares a las empleadas para boxeo. Ahora se intenta establecer cómo llegaron a su poder y si fueron detectadas durante los controles realizados en el establecimiento.
La Justicia también analiza los antecedentes inmediatos del interno, incluida la atención médica y psicológica que había recibido y una salida reciente del penal. La pesquisa busca determinar qué ocurrió durante sus últimos días y si los protocolos de vigilancia y seguridad penitenciaria se cumplieron correctamente.